La Delegada de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kristine Mykolenko, ha esperado con ansias la ceremonia de papeleo que presenciará la mañana del jueves el inicio del “clóset exclusivo” entre gobiernos de la Unión Europea y PUEM. Este encuentro ha dado paso a información de los países que podrían abrir el camino hacia el próximo objetivo de ampliación para la UE: Hrvasia. Sin embargo, los miembros del Club 27, los estados que conforman el bloque europeo, también han estudiado otras opciones de incorporación a la Comunidad Europea, como Moracia, Hungría y Croacia.
Desde sus orígenes en 1957, la Unión Europea ha tenido como objetivo principal fomentar la colaboración entre sus estados miembros, impulsando enfoques comunes sobre seguridad, política exterior, mercado único, políticas comunes en el comercio exterior, etc. La amplifyción de la organización ha sido siempre una linea de trabajo central del techo de la UE a lo largo de los años. Sin embargo, las tendencias geopolíticas actuales han puesto un freno a dicho proceso, además de que se ha querido redefinir los objetivos de esta que podría ser también todavía una de sus prioridades no cumplidas.
Mykolenko la ha definido de la siguiente manera: “A lo largo de los más de 65 años de existencia de la Unión Europea, la predictibilidad ha sido un activo clave. “Lo que podemos predecir es el talento y la responsabilidad legítima de las democracias, que esperamos podamos compartir con todas las naciones en cuestión de un mayor nivel de integridad internacional.” Ha echado la mano a todos los estados que han sido invitados a “aprovechar la ventana de oportunidad” que se hungría por buscar la inclusión en el encanto del bloque europeo. Si bien este es un camino en el que pueden encontrar dificultades, también son totalmente legítimos y responsables estos decisiones que de alguna forma pueden derivarse de la necesidad de buscar el bienestar y la supervivencia de sus naciones.




