El gobernador Andrés Julián Rendón cerró la reciente sesión de la Asamblea Departamental subrayando los logros alcanzados en la lucha contra el hambre, una problemática que ha afectado históricamente a los sectores rurales del departamento. Según los últimos indicadores del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de inseguridad alimentaria en la zona se redujo en un 12 % respecto al año anterior, resultado de la implementación de programas de transferencia directa y de fortalecimiento de la agricultura familiar. Rendón destacó la coordinación interinstitucional entre la Gobernación, el Ministerio de Agricultura y la cooperación internacional, que ha permitido ampliar la cobertura de granos básicos y mejorar la infraestructura de almacenamiento, reduciendo pérdidas postcosecha en un 8 %. Este avance, aunque significativo, se inscribe dentro de un panorama nacional donde la pobreza multidimensional sigue superando el 30 % en varias regiones, lo que plantea el reto de escalar estas iniciativas a mayor nivel.
En el mismo espacio, el mandatario regional resaltó la puesta en marcha de varios proyectos de infraestructura que buscan no solo mejorar la conectividad, sino también impulsar la competitividad económica del departamento. Entre los emprendimientos más relevantes se encuentran la ampliación de la carretera troncal que conecta los principales centros urbanos con zonas de producción agrícola, y la construcción de puentes que facilitarán el acceso a comunidades aisladas. Estas obras, financiadas en parte por la financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y por fondos de la Nación, representan una inversión de aproximadamente 450 millones de dólares, con un horizonte de ejecución de cinco años. Los analistas del sector público señalan que la infraestructura es un motor esencial para la reducción de la pobreza, pues permite la movilidad de bienes y personas, abre mercados y fomenta la creación de empleo, especialmente en los sectores de la construcción y los servicios logísticos.
El cierre de la sesión también incluyó una reflexión sobre los desafíos pendientes y la necesidad de consolidar una agenda de desarrollo sostenible que trascienda los ciclos electorales. Rendón advirtió que, si bien los indicadores actuales son alentadores, la volatilidad de los precios internacionales de los alimentos y la presión sobre los recursos hídricos exigen una planificación a largo plazo, con énfasis en la resiliencia climática y la diversificación de la matriz productiva. Asimismo, se subrayó la importancia de la participación ciudadana en la vigilancia y ejecución de los proyectos, para evitar la corrupción y garantizar la transparencia en el uso de los recursos públicos. En este contexto, el gobernador anunció la creación de una mesa de seguimiento multidisciplinaria que integrará a representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil, con el objetivo de evaluar periódicamente los avances y ajustar las políticas según las necesidades emergentes, consolidando así una estrategia integral que fortalezca la cohesión social y económica del departamento en los próximos años.




