América sufre una noche agónica en el Pascual Guerrero
El pasado 14 de septiembre de 2026, el estadio Pascual Guerrero fue escenario de un partido que rápidamente se convirtió en pesadilla para el América de Cali. El equipo dirigidos por el técnico Santiago Escobar salió como favorito para defender su condición de líder invicto en la liga colombiana, pero se enfrentó a un colero que mostró un juego intenso y efectivo desde el primer minuto. El marcador inicial se abrió en el minuto 12 gracias a un tanto del delantero de Pasto, Walter Rodríguez, quien aprovechó un error defensiva para adelantar a su equipo.
América reaccionó con intensidad y logró el empate sobre el final del primer tiempo, gracias a un potentísimo disparo de fuera del área del centrocampista Andrés Caicedo. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que en la segunda parte el equipo visitante puso en cintura a la defensa local con un doblete: primero, un cabezazo preciso de Felipe Giraldo tras un saque de esquina, y posteriormente un contraataque letal materializado por Rodríguez, que puso el 1‑3 definitivo. El esfuerzo de los dirigidos por Gustavo Pérez en el tramo final no logró más que un tanto de honra gracias a un penalti convertido por Caicedo.
Pasto sorprende al líder con una actuación histórica
El técnico de Pasto, Luis Pineda, había preparado un planteamiento defensivo con rápidas transiciones, lo que permitió al equipo visitante controlar el esférico y generar oportunidades claras. Rodríguez, quien fue nombrado jugador del encuentro, destacó por su movilidad y capacidad para generar espacios en la llegada, mientras que el capitán de Pasto, Miguel Ángel Torres, mantuvo una sólida organización en defensa. El profesor Pineda dijo después del partido: ‘Hemos trabajado todo el año para estar listos para este momento. El grupo lo dio todo, y el triunfo sabe incluso mejor porque lo logramos contra un grande.’
La victoria de Pasto no solo reescribió el marcador en el Pascual Guerrero, sino que también marcó un hito histórico: el equipo del departamento de Nariño derrotó por primera vez en su trayectoria al actual líder del fútbol colombiano, imponiendo su nombre en los anales de la competencia.
Consecuencias para la liga colombiana
El revés del América de Cali tiene repercusiones inmediatas en la tabla de posiciones. Antes del choque, el equipo caleño ocupaba el primer puesto con 27 puntos, pero tras la derrota ha descendido al cuarto lugar, ahora con 24 puntos. La ventaja que conservaba sobre el segundo clasificado, Deportes Tolima, se ha reducido a solo dos puntos, lo que ha reavivado la lucha por el título.
El entrenador Santiago Escobar afirmó que su equipo se encontrará con el partido clave de su torneo clasificatorio para Libertadores la próxima semana frente a Junior, y que trabajará para recuperar la confianza. Por su parte, la dirigencia de América anunció que revisará sus estrategias de juego y de planificación con vistas al resto del campeonato, buscando corregir las falencias defensivas que permitieron tres tantos en un solo partido.
Reacciones y contexto histórico
En las inmediaciones del Pascual Guerrero, la hinchada de América expresó su decepción; los aplausos nerviosos y los lamentos se mezclaron en el sector de hinchas visitantes. Hermides Méndez, miembro veterano del club, comentó: ‘Siempre hemos creído que el club es el alma de la ciudad. Esta derrota duele como un empate, pero aquí estamos para levantarnos más fuerte.’
Por otra parte, los aficionados de Pasto, quienes llenaron su tramo del estadio, celebraron el triunfo como un símbolo de la perseverancia del fútbol colombiano. El presidente de la Asociación Colombiana de Fútbol (FCF) destacó el partido como un ejemplo del crecimiento equilibrado del deporte en el país. El encuentro del próximo fin de semana enfrentará a América en casa con la esperanza de recuperar su protagonismo, mientras Pasto intentará mantener su buen momento y afianzarse en los primeros puestos de la clasificación.







