En la entrevista concedida a EL TIEMPO, el Gobernador de Antioquia repasó los ejes estratégicos que han guiado el desarrollo regional durante la última década, destacando la infraestructura vial, la diversificación productiva y la consolidación de la educación técnica. Señaló que la inversión en carreteras, especialmente la ampliación de la Autopista del Café y la recuperación de vías rurales, ha permitido reducir los costos logísticos para los productores de flores y café, incrementando la competitividad internacional. Asimismo, subrayó la importancia de los parques industriales en Medellín y el corredor del Caribe antioqueño, donde la atracción de empresas de tecnología y manufactura ha generado miles de puestos formales, contribuyendo a la disminución de la informalidad, que según el DANE se mantiene alrededor del 44 % en la región. El gobernador vinculó estos avances a la estrategia de “Antioquia 2030”, que busca armonizar crecimiento económico con sostenibilidad ambiental, especialmente mediante la reforestación de cuencas y la promoción de energías renovables.
El funcionario también abordó el reto de la educación técnica y tecnológica, argumentando que la alineación entre la oferta académica de instituciones como la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín y los requerimientos del sector productivo es esencial para cerrar la brecha de habilidades. Citó datos del Ministerio de Educación que indican que el 68 % de los egresados de carreras técnicas encuentran empleo dentro de los seis meses posteriores a su graduación, pero advirtió que la disparidad entre zonas urbanas y rurales sigue siendo marcada, con un acceso limitado a programas de capacitación en municipios periféricos. Además, el gobernador resaltó la necesidad de fortalecer la investigación aplicada mediante fondos concursables dirigidos a proyectos de biotecnología agrícola y desarrollo de software, sectores que, según el Departamento Administrativo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias), presentan alta tasa de crecimiento y potencial de exportación. Estas políticas buscan consolidar a Antioquia como un hub de innovación que pueda replicarse en otras regiones del país.
Finalmente, el gobernante explicó que la consolidación de estos ejes no solo responde a la dinámica interna de Antioquia, sino que tiene implicaciones para la política nacional, pues el modelo de desarrollo regional que se está construyendo podría servir de referencia para el Plan Nacional de Desarrollo 2026‑2030. Destacó que la coordinación intergubernamental, particularmente con el Ministerio de Transporte y el Ministerio de Minas y Energía, ha facilitado la canalización de recursos del presupuesto nacional y de fondos de cooperación internacional, como los provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo para proyectos de resiliencia climática. Asimismo, señaló que la participación activa de la sociedad civil y el sector privado, a través de alianzas público‑privadas, ha sido clave para asegurar la sostenibilidad financiera de las iniciativas. En este contexto, el gobernador anticipó que la próxima agenda legislativa incluirá reformas que promuevan la descentralización fiscal y amplíen la autonomía regional, lo que podría redefinir el equilibrio de poder entre el gobierno central y las entidades territoriales, marcando una etapa de mayor descentralización en la historia contemporánea de Colombia.




